Las autopistas y autovíasnos permiten trasladarnos de un lugar a otro con rapidez y seguridad. En España disponemos de más de 15.000 kilómetros de ellas. Pero aún así, solo son el 10% de toda la red nacional de carreteras, siendo las que soportan más de la mitad del tráfico en carretera.

En 2018 tuvieron lugar en este tipo de vías un tercio de los fallecidos y heridos de gravedad. Siendo 343 fallecidos y 1.012 heridos. Cabe destacar que ambas vías tienen características bastante similares. No solo en cuanto a construcción, sino también en normas o vehículos autorizados para la circulación.

En estas vías se encuentra el límite de velocidad permitido más alto, lo cual influye en la siniestralidad de las mismas. En caso de accidente, al ir a mayor velocidad, es más probable sufrir lesiones. Siendo uno de lso motivos por los que está prohibido circular con vehículos que no pueden soportar tales velocidades.

Es por ello que la distancia de seguridad es fundamental cuando circulamos por autopistas y autovías. El aumento de la velocidad media de circulación con respecto a la ciudad y otras vías interurbanas es funamental. Hay que ser prudente al circular a altas velocidades con el fin de evitar producir situaciones de riesgo.

Las salidas y entradas son dos maniobras para poder adecuar la velocidad y acceder a la vía sin crear ningún tipo de problema. En el caso de que se produzca una avería en una autopista o autovía, el conductor podrá “quitarse” de en medio loa ntes posible con el objetivo de no entorpecer a los otros vehículos.